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#DiaDelMédico La historia del doctor que esconde debajo de su bata el disfraz de superman

Cada 10 de marzo se conmemora en Venezuela el Día del Médico, en homenaje al natalicio del doctor José María Vargas, un ejemplo en el ejercicio de su profesión; día en que se reconoce la labor que realizan un gran número de profesionales de la salud que dedican gran parte de sus vidas atiendiendo las necesidades del prógimo.

Muestra de ello los médicos de nuestro estado, quienes con vocación, dedicación y gran compromiso con sus pacientes, por muy pequeños o grandes que estos sean, han logrado ser reconocidos por su labor y hoy en día forman parte de ese legado de grandes personajes del mundo de la medicina de Lara y Venezuela.

Pero ¿qué hay detrás de esa bata blanca?

En este especial del Día del Médico en Venezuela, hemos dedicado este espacio a uno de los personajes del sector salud más conocido en Barquisimeto, mismo que suena fuertemente a nivel nacional por mostrar su lado humano y una frase que le caracteriza «vivo con lo que tengo y existo por lo que soy» el director del Hospital Pediátrico Agustín Zubillaga, doctor Rafael Eloy Aguero, en las redes sociales como @dr.reaguero
Fuerza, fe y esperanza, tres palabras que definen a este médico barquisimetano egresado de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado con amplia experiencia en el sector salud, entre ellas como profesor e investigador de la Unidad de Farmacología de la misma casa de estudios superiores, profesor de farmacología en La Universidad del Zulia (LUZ), Universidad de Los Andes (ULA) y la UCLA, especialista en Anestesiología mención Summa Cum Laude, coordinador de estudios de postgrado del Decanato de Ciencias de la Salud UCLA y una larga lista de títulos y cargos que han formado parte de su crecimiento personal y profesional.

Entre tantas carreras, ¿por qué la medicina?

«La ciencia y la investigación mezcladas con la espiritualidad, han sido mis líneas de acción y la medicina es ese todo incluido». Aún así, comenta que de no haber sido médico sería un buen guía turístico en Venezuela, muestra de ello algunas de sus publicaciones donde ha dejado claro el compromiso que tiene con el país, compartiendo con sus más de 18mil seguidores de instagram, imágenes de algunos lugares que ha visitado. «Chef, bartender ó teólogo serían otras buenas opciones», expresó.
Ser médico podría significar invertir gran parte del tiempo para brindar calidad de vida y mejorar la salud de quienes más lo necesiten, sin importar el lugar, la hora o el dinero.
Para el doctor Rafael, el día comienza con la lectura a las 5:00 am, su desayuno a las 5:30 am, para luego asistir a clases o alguna actividad programada a las 6:15, cerrando su jornada laboral a las cuatro de la tarde cuando se dispone a realizar actividad física, ir al gimnasio, para posteriormente llegar a su hogar a las siete de la noche. Aún así comenta que en sus días libres acostumbra leer, investigar y dedicar gran parte de ese tiempo a su familia.
 
«Me gusta coleccionar más no acumular» indicó, al tiempo que contó que «gracias a Dios todos los hobbies me los he vivido» y aunque no tiene un estilo de música preferido, disfruta escuchar al maestro Simón Díaz, Soledad Bravo, Ali Primera y otros artistas como Cerati, Madonna, Sabina y Robie Williams.

 

«Vivo con lo que tengo y existo por lo que soy,  porque el tiempo no para»

Quienes le conocen, describen el buen sentido del humor que le caracteriza, pero ¿qué le disgusta al doctor Rafael Aguero?
-La Mentira, la hipocresía, el doble discurso, la doble moral y la Mediocridad
¿Qué le hace feliz?
-Una sonrisa espontánea y natural. Mi abuela, mi madre, mi hijo, mi familia, mis amigos. Soy de afectos y eso es Eudaimonia, aseguró.

Pero hablar del doctor Rafael Aguero sin hablar de los superhéroes ¡no sería lo mismo!
Su principal superhéroe, comenta, es Dios y Francisco de Miranda; respecto a los personajes de ficción Superman y Capitán América, mismos que por cierto, se encuentran dibujados en una de las salas de quimioterapia del hospital pediátrico. Entre risas comenta que se relaciona con el Dr Strange «aunque lo habría preferido como Anestesiologo».

Disfrazarse para los niños ha sido otro de los atractivos de este peculiar médico

Rompiendo los estereotipos y llegando al corazón de los más pequeños, tras sorprenderlos disfrazado de Capitán América u otros grandes personajes, con los que regala momentos de alegrías que ha congelado en el tiempo gracias a sus redes sociales.

Pero estas mismas publicaciones y otras donde muestra su lado más humano, sus tatuajes que asegura tienen una significación particular en su vida o con poca ropa, han sacudido a más de uno, algunos criticando su naturalidad, su manera de decir las cosas o bien su forma de mostrarse ante el mundo.
«Me preocuparía si voy al quirófano en traje de baño y me parece más patético ver un médico con bata puesta en la calle por ejemplo. Tenemos un problema de percepción social de los humanos, juzgamos, señalamos lo correcto y lo incorrecto lo ignoramos: claro está todo depende de quien venga» señaló.
No le teme a los retos y afirma que para prosperar, innovar y crecer hay que atreverse a enfrentar todos y cada uno de ellos.
Comenta que el reto más grande que encontró al recibir la dirección del Hospital Pediátrico fue ver a los niños hospitalizados en el pasillo del centro médico. «Gracias a muchos aportes de la Gobernacion del Estado, la Dirección de Salud y más importante a la logística de nuestro personal, dirigido por la jefe de emergencia la Dra Sibeida Bracho pudimos salir adelante» indicó.

¿Planes a corto, mediando y largo plazo?

Su principal plan es aumentar el personal y trabajar para estimularlo «para que se queden trabajando con gusto». A corto plazo espera mucha dotación, áreas de descanso de los residentes y limpieza; a mediano plazo un laboratorio y ampliar plan quirúrgico y a largo plazo poder contar con un tomógrafo y un comedor para madres y personal de guardia.

«En momentos de crisis podemos ser diferentes. La sonrisa de un niño vale más que todo y la SALUD no es política, no tiene religión, ni sexo, ni color. Los pacientes son HUMANOS y nos debemos a ellos, no a los fanatismos ni a las polarizaciones».

Le gustaría ser recordado como un médico que trabajó en favor de todos los pacientes con el apoyo del personal, dedicado a enseñar a cuidar todo aquello con lo que cuentan, como únicos responsables de las instituciones, porque «institución somos quienes convivimos en ellas» finalizó.
NB
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