¡Atención bebedores! Aquí el motivo por el que no debes tomar cerveza en una jarra congelada

Los expertos defienden que es el tipo de cerveza lo que determinará su temperatura ideal de consumo, tanto en Venezuela como en el resto del mundo.

JARRA DE CERVEZA

Los expertos defienden que es el tipo de cerveza lo que determinará su temperatura ideal de consumo.

Es una de las pocas cosas que se consumen todos los días al año, tanto en Venezuela como muchos países de Europa, donde da igual que sea invierno o verano. La cerveza se ha convertido una compañera habitual de las comidas cenas, aperitivos o como lo que se conoce ahora como ‘terraceo‘, y más en países como España con una gran cultura cervecera. De hecho, es el segundo mayor consumidor de esta bebida, según un estudio realizado en el 2021.

Otra investigación llevada a cabo por «Statista» sitúa a los españoles como los que más la consumen de manera habitual, algo que reconoce el 54% de los entrevistados.

Países más consumidores de cerveza

  1. República Checa: 468 cervezas por habitante al año
  2. España: 417 cervezas por habitante al año
  3. Alemania: 411 cervezas por habitante al año
  4. Polonia: 398 cervezas por habitante al año
  5. Austria: 389 cervezas por habitante al año
  6. Panamá: 373 cervezas por habitante al año
  7. Lituania: 349 cervezas por habitante al año
  8. Bosnia Herzegovina: 331 cervezas por habitante al año
  9. Sudáfrica: 322 cervezas por habitante al año
  10. Bélgica: 299 cervezas por habitante al año

Es habitual, especialmente cuando hay mucho calor, que cuando se pide una jarra se sirva helada, pues ha pasado buena parte del día en el congelador. Este método se utiliza, presuntamente, para que la cerveza se ponga y se mantenga más fría durante más tiempo.

Sin embargo, esta práctica puede que no sea la mejor para degustarla, como opinan numerosos expertos.

A qué temperatura debe beberse una cerveza

El caso es que al meter un vaso en el congelador, este absorbe buena parte de los olores ahí almacenados, lo que provocará que la cerveza venga acompañada de los olores de algunos alimentos, y, con ello, se vea alterado su sabor original.

Además, si el recipiente no está del todo seco, hará que se formen pequeñas placas de hielo que se desprenderán como si fuesen cubitos, aguando la bebida y quitando buena parte de su gusto.

Teniendo en cuenta estos hechos, se debe saber que cada tipo de cerveza requiere de su propia temperatura para explotar todo su sabor, aromas y texturas.

Los maestros cerveceros recomiendan que se sirva entre los 3 y 13 grados. No obstante, aquellas que sean más oscuras deben estar a una mayor temperatura que las claras. Por contra, serán las de menos graduación alcohólica las que más frías tienen que tomarse.