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Tour de Francia 2022: El Esloveno Tadej Pogacar gana en un final de película a Vingegaard y refuerza su liderato

Victoria de fuerza y clase, de depredador, la de Tadej Pogacar en la séptima del Tour de Francia, en un precioso final en La Super Planche des Belles Filles, por delante de un peleón Jonas Vingegaard que plantó cara al jefe de la carrera pero que tuvo que acabar claudicando ante el poderío del esloveno.

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Lo ha vuelto a hacer. Tadej Pogacar (23 años) regresaba al escenario del ‘crimen’, al lugar donde en 2020 humilló a su compatriota Primoz Roglic arrebatándole con una superioridad insultante el maillot amarillo de líder en una contrarreloj para el recuerdo y este viernes ha repetido la gesta en la primera llegada en alto de la 109ª edición del Tour de Francia. ‘Pogi’ no es belga, pero tiene el mismo instinto asesino que en su día exhibía el ‘Caníbal’ Eddy Merckx.

i la subida a La Planche des Belles Filles ya es espectacular, con sus siete kilómetros al 8,5% de pendiente media y 600 metros de desnivel, con sectores en los que el desnivel llega al 22% y con un público entregado que se deja las gargantas y las palmas de sus manos animando a estos héroes del ciclismo, la organización del ToUr añadió un tramo de tierra, de ‘sterrato’ al final, 1.000 metros que aumentaban hasta lo insufrible la dureza de la etapa, pero que le añadían un decorado de épica. Y en estos escenarios, en los que se representa la mejor obra, no puede faltar el actor con más clase del pelotón.

La etapa llegó muy estirada al inicio de la subida final del día, de 176,3 kilómetros, entre las localidades de Tomblaine y La Super Planche des Belles Filles. Siete valientes quisieron desafiar la ley del pelotón – Kämna, Schachmann, Geschke, Teuns, Furbridge, Barthe y Erviti de Movistar, día en el que la formación telefónica se dejó ver-.

La fuga, como fruta madura, iría cayendo sobre el tórrido asfalto. El alemán del Cofifdis Geschke fue el primero en buscar rizar el rizo e irse en solitario de la fuga, hasta que a su altura, a falta de poco más de 5 kilómetros, su compatriota Kämna llegaba a su altura y lo dejaba atrás. El integrante del Bora se dejó la vida sobre la bici. Por momentos dio la sensación que su descaro iba a tener premio, pero la maquina del UAE, que no es suiza pero tienen la misma precisión, empezó a funcionar a la perfección. Relevo tras relevo fueron pasando sus unidades más fuertes, hasta que a falta de poco más de 700 metros, un entregado a la causa como el polaco Majka, se hizo a un lado y batió el brazo, diciéndole a su jefe de filas: “Todo tuyo, campeón”.

Pogacar asumió el mano de los pocos extraterrestres capaces de seguir su ritmo, que sin ser excesivo, hizo que el grupo reducido fuera perdiendo unidades, entre ellas al final la de Enric Mas. No obstante, ‘Pogi’ no imprimió el ataque brutal y despiadado que se espera de él, mostró su versión más terrícola, lo que aprovechó Vingegaard para discutirle la victoria. Por momentos dio la sensación que el danés del Jumbo-Visma iba a discutirle la victoria a Pogacar, pero éste cuando se sienta a las mesas no deja ni las migajas. Se levantó de su bici para poner las cosas en su sitio, aventajó a Vingegaard y tal como hizo éste cuando le superó a él, miró atrás en un cruce de miradas que dice mucho y que para nada es gratuito. ¿Y Kämna?, se preguntarán, claudicó a escasos metros del final para perder 14 segundos ante un corredor que salvo sorpresa mayúscula va directo una vez más a hacer historia y sumar su tercer Tour seguido. Y sólo estamos en el séptimo capítulo de un libro que sí, tiene un total de 21 capítulos, pero no da la sensación que la trama vaya a experimentar muchos cambios de guion.

Nairo Quintana: «Aguanté hasta el final explosivo»

El colombiano Nairo Quintana se mostró satisfecho del resultado de la séptima etapa del Tour de Francia, porque pudo aguantar con los mejores en el ascenso al puerto final y solo se descolgó en el final explosivo.

«Cuando llegábamos muy arriba iba bien con ellos, me faltó el último tramo, muy explosivo, con hombres muy potentes. Esperamos seguir bien. La regularidad es la clave para la general, mantenerse con los mejores», indicó.

El líder del equipo Arkea cruzó la meta en el puesto 15, a 51 segundos del ganador, el esloveno Tadej Pogacar, y ahora es undécimo de la general a 2.06 del líder.

«Tenemos que estar alegres, con ganas, con motivación, independientemente del resultado que queremos, hay que darlo todo todos los días»,

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