Crónica de un concierto: ¡Qué viva el amor, que viva Madrid y que viva Pablo Alborán!

El malagueño se despidió de su gira por España con La Cuarta Hoja en el WiZink Center de Madrid

Pablo Alborán tiene un don: unir a varias generaciones en cada uno de sus conciertos. El malagueño, que lleva tres lustros en la industria musical, se despidió de su público español este miércoles, 22 de noviembre, en el WiZink Center de Madrid. Colgando el cartel de Sold Out, el cantautor salió una vez más al escenario del WiZink Center de Madrid. Eso sí, esta vez de la mano de La Cuarta Hoja Tour, una gira con la que el artista ya ha recorrido toda España y con la que ahora marcha a Latinoamérica.

Llevando un look totalmente negro, Pablo Alborán solo necesitó una banda para conquistar a su público. Y es que el artista decidió apostar por su voz (como para no hacerlo) como mayor reclamo del concierto. Porque si Pablo es conocido por algo es por saber cómo emocionar a sus fans con cada giro de tono. Bueno, y con ese movimiento de pelvis que ya se ha convertido en uno de sus sellos de identidad.

Sobre las nueve y cinco de la noche, el malagueño salió al escenario para interpretar Carretera y Manta: un tema que no puede ser más acertado, sobre todo teniendo en cuenta el viaje emocional de dos horas que nos esperaba por delante. Y es que es complicado repasar toda su carrera en tan poco tiempo.

El claro mensaje de Pablo Alborán sobre los rumores

Tras cantar Voraces, Pablo Alborán tuvo su primera interacción con el público. El artista, que está cansado de leer su nombre en titulares de la prensa rosa, hablo claro: “Vivimos en un momento en el que enciendes la televisión y nos hinunda la rabia. En el que uno tiene que aguantar titulares falsos con tal de tener notoriedad y tener clics. Y sin embargo, estoy convencido de que al final la música nos recuerda la mejor versión de nosotros mismos. Que a veces esta escondida, pero la música nos lo recuerda. Esta noche es una ocasión ideal para recordar de que estamos hechos”.
Por supuesto, tras decir estaspalabras, Pablo recibió un enorme aplauso. Y es que su público no podía estar más entregado. ¡Y eso que todavía no sabía lo que se les venía encima! Fue entonces cuando el compositor empezó uno de los bloques favoritos de sus conciertos: el momento de recordar algunas de las canciones que lo han llevado a estar en la cima de la industria musical española.
Pablo interpretó Saturno, llevándonos al espacio exterior a través de los visuales, y un medley de Solamente tú y Prometo, dos de las canciones con las que conocimos al artista.
Pero si hubo un momento en el que el malagueño emocionó a su público fue cuando se quitó el auricular y se dejó llevar por su arte, siendo solo acompañado por una guitarra española, y cantando el tema de Que siempre sea verano. El malagueño, al cantar “apriétame“, mantuvo una nota durante 15 segundos. Un auténtico espectáculo sonoro, ¡para que nos vamos a engañar!

El único invitado de la noche: Mikel Izal
A pesar de ser el cierre de gira por España, Pablo Alborán solo tuvo un invitado en el escenario: Mikel Izal. El cantante apareció en el WiZink Center para interpretar su nueva canción junto al malagueño: La Fe.
Los dos artistas demostraron que sus voces encajan perfectamente, regalando a los presentes una nueva versión de este single de Mikel. ¡Y tenemos que reconocer que sonaba de maravilla!

Pablo continuó intepretando algunos de sus mayores hits junto a las canciones de La Cuarta Hoja (un disco que ha sido nominado a los Grammy 2024 a Mejor Álbum Latino). Momento para recordar cuando todo el WiZink Center cantó al unísono Te he echado de menos.

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“¡Viva el amor y viva Madrid!“, dijo Pablo antes de arrancarse a cantar Vívela, una canción con la que se acercaba el final del concierto. ¡Pero Pablo se debe a su público! Y tras un corte de dos minutos, arrancó el verdadero final de la mano de Llueve sobre mojado, Amigos y La fiesta. Y eso es lo que fue realmente: una fiesta para celebrar la música. Porque Pablo, al final, está hecho de notas musicales.

Con información de Ronda