La tristeza invade a los niños del Honim en plena pandemia

El Hogar de Niños Impedidos de Barquisimeto (HONIM) perdió la alegría, el bullicio, el constante agitar de unos muchachos llenos de amor y ternura, hoy víctimas del olvido y la tristeza que genera una cuarentena por culpa del coronavirus.

Cristina Báez, ecónoma de esta institución ubicada cerca del Parque del Este, describió cómo la nostalgia ha invadido el corazón de los jóvenes en condiciones especiales, en la casa hogar donde comparten espacios y sueños.

“Somos muy sensibles ante la grave situación, lo que hoy vive el mundo cada quien en sus casas, nosotros debemos multiplicarlo por 68, nuestra situación ha sido muy dura”, expresó la encargada de parte de la logística del Honim.

“Se han paralizado las donaciones, se han ausentado las personas que venían y nos regalaban para todos los niños”, explicó la ecónoma, recordando que el HONIM solo vive de las donaciones y que sienten estar solo por las manos de Dios”.

Lo más difícil de los días en cuarentena

Sin titubear respondió sobre este tema, Cristina nos respondió: “La alimentación se ha dificultado mucho, entre la gasolina y la inflación, ha sido sin duda lo más difícil resolver durante lo que estamos viviendo”

¿Cómo viven los niños estos días de pandemia?

“En sus ojos se les ve tristeza”, dijo con un nudo en la garganta. “Ellos están conscientes de la situación y sienten mucho la ausencia de las personas, quieren recibir visitas y poder sentir la alegría de todas las personas que vienen a llenarlos de amor”

“Estamos muy bien de salud, tenemos los ángeles que nos protegen”, concluyó sus palabras.