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La masacre en una escuela primaria en Texas vuelve a traer el debate del control de armas en EEUU

Un total de 17.202 personas han fallecido en 2022 producto de armas de fuego en EEUU.

La masacre en una escuela primaria en Texas vuelve a traer a la palestra el debate del control de armas en Estados Unidos (EEUU), donde portar una está garantizada en la segunda Enmienda de la Constitución, la cual fue aprobada en 1791.

“Siendo necesaria una Milicia bien organizada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del pueblo a poseer y portar Armas, no será infringido”, establece la segunda enmienda.

No obstante, en la actualidad, solo ha generado desgracias, terror, y 17.202 personas fallecidas, solo en 2022.

Según datos de Gun Violence Archive, que documenta la violencia con armas de fuego, de esas 17.202 personas, 7.632 perdieron la vida en asesinatos, por disparos no intencionados o autodefensa, mientras que 9.570 se suicidaron con esa clase de armamento, refiere EFE.

Para nadie es un secreto, que EE.UU. es el país con más armas del mundo en manos de civiles, pero también el país con más masacres en escuelas con armas de fuego.

Hasta los momentos, es difícil calcular la cantidad de armas de fuego en manos privadas, no obstante, las cifras de la Small Arms Survey, reveladas en 2018, estiman que 390 millones de armas en circulación, refiere BBC.

Por su parte, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, la producción de armas en EEUU pasó de 3.9 millones en el año 2000 a 11.3 millones en el 2020.

Al aumento de la producción de armas, se le suma la cantidad de personas que cuentan con arma en sus manos.

Un estudio publicado por Annals of Internal Medicine en febrero – citado por la BBC –  reveló que 7,5 millones de adultos estadounidenses, poco menos del 3% de la población, adquirieron un arma por primera vez entre enero de 2019 y abril de 2021.

Esto, a su vez, expuso a 11 millones de personas a armas de fuego en sus hogares, incluidos cinco millones de niños.

¿Cómo comprar un arma de fuego?

En Estados Unidos, comprar un arma de fuego es bien sencillo, porque solo necesitas un solo requisito: haber cumplido 18 años, la misma edad que tenía Salvador Ramos, autor de la masacre en la escuela primaria de Texas, que dejó un saldo lamentable de 19 niños (entre siete y 10 años de edad) y dos profesores fallecidos.

Los 18 años es el rango mínimo de edad de una persona, no obstante, podría variar dependiendo del calibre del arma. Escopetas y rifles solo tienes que tener 18 años, y para adquirir armas de grueso calibre es 21 años.

En un reporte de la cadena española Antena3, se destaca, además, el bajo costo de comprar un arma en Estados Unidos.

Es más, el fusil de asalto AR-15, utilizado en el tiroteo de Texas, así como en otros asesinatos, ha logrado vender más de ocho millones de ejemplares, y tiene un mínimo costo de 500 dólares.

También, puede ser adquirido, hasta en Internet.

Es decir, sale mucho más barato comprar un arma, que comprar un teléfono Iphone, el cual su costo varía entre los 800 y 1.100 dólares, según publicación en su página oficial.
¿Una guerra contra los “lobbys”?

A mediados de abril, el presidente estadounidense, Joe Biden, anunció una nueva medida para regular las armas de fabricación casera, con el fin de frenar los tiroteos masivos que se han registrado en el país.

La medida entrará en vigencia dentro de cuatro meses, y cambiará la actual definición de arma bajo la ley federal para incluir aquellas que están en piezas y aquellas fabricadas con impresoras 3D.

Para esto, los kits de las piezas que componen las «armas fantasma» tendrán que tener números de serie que permitan su identificación y quienes los compren deberán someterse a la misma verificación de antecedentes por la que pasan quienes adquieren armas tradicionales, refiere diferentes agencias internacionales.

Durante la rueda de prensa, Biden presentó uno de estos kits que se puede comprar en internet y que se ensambla en menos de media hora.

­Tras la masacre en Texas, el presidente Biden hizo un emotivo llamamiento a favor de nuevas restricciones a las armas de fuego.

″¿Cuándo, en nombre de Dios, vamos a enfrentarnos al cabildeo de las armas?” dijo Biden en la Casa Blanca poco después de regresar de una gira de cinco días por Asia.

Con la primera dama Jill Biden a su lado en la Sala Roosevelt, Biden agregó: “Estoy harto. Tenemos que actuar”, reseñó la agencia AP.

Esto, con un clamor claro a la Asociación Nacional del Rifle (NRA), entidad que defiende el derecho explícito que da la Constitución a portar armas.

De acuerdo con un despacho de Prensa Latina, una investigación de 2017 del Pew Research Center, con sede en Washington, indicó que cerca de 19 millones de personas se reconocen como miembros de la asociación, aunque no militen de forma activa.

Además, cuentan con un gran poder político, que se visualiza sobre todo en jornada electoral.

Según la cadena BBC, para las elecciones de 2016 en las que se enfrentaron Donald Trump y Hilary Clinton, la NRA destinó más de 30 millones de dólares a la campaña del magnate republicano.

Más control: la verdadera grieta

Luego del tiroteo en Texas –y sumado a los registrados en Búffalo y en Nueva York–, se han realizado diferentes encuestas a estadounidenses, en donde se revela que la población insta a las autoridades, mayor control a la compra de las armas.

Según el FBI, en 20 años, hubo 345 «incidentes de tiradores activos» en Estados Unidos, que resultaron en más de 1.024 muertes y 1.828 heridos.

Es más, de acuerdo a Gun Violence Archive, el tiroteo en Texas se convirtió en el segundo más violento, después del que se ejecutó en 2012.

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De acuerdo a una encuesta realizada por Morning Consult y Politico, el 88% de los estadounidenses consultados defiende la comercialización de armamentos, previa verificación de antecedentes de quienes deseen comprarlos, mientras que sólo el 67% de los encuestados considera prohibir su venta.

Quienes se encargan de verificar los antecedentes es el Sistema Nacional de Verificación Instantánea de Antecedentes Penales (NICS).

Según su página web, cuando una persona intenta comprar un arma de fuego, el vendedor, conocido como Licenciatario Federal de Armas de Fuego (FFL), se comunica con NICS electrónicamente o por teléfono.

«El posible comprador completa el formulario ATF y la FFL transmite esa información al NICS. El personal de NICS realiza una verificación de antecedentes del comprador. Esa verificación de antecedentes verifica que el comprador no tiene antecedentes penales o no es elegible para comprar o poseer un arma de fuego», refiere el portal.

Desde su lanzamiento en 1998, se han realizado más de 300 millones de controles, lo que ha dado lugar a más de 1,5 millones de denegaciones.

Con información de Ultimas Noticias