La bicicleta se impone como medio de transporte ante la falta de gasolina

Muchas capitales del mundo, sobre todo europeas, muestran como la bicicleta es un gran medio de transporte utilizado por jóvenes y adultos para ir a trabajar, hacer diligencias y la actividad física necesaria para la salud.

En Venezuela nunca se ha podido imponer este sistema de movilización, pero al llegar el coronavirus, la cuarentena y la falta de gasolina, muchos han decidido desempolvar sus bicicletas y comenzar a pedalear por las calles de las principales ciudades del país, siendo la repartición de comida y encomiendas el uso más común entre los ciclistas.

«Tenemos que adaptarnos a la situación, no nos queda de otra», expresó Miguel Carrasco, mientras compraba un casco para su protección y otros implementos necesarios para un mejor desempeño al frente de una bicicleta.

En países europeos como España, Dinamarca, Polonia, Holanda y Francia, y en algunos países asiáticos como en China, la bicicleta es un medio de transporte muy común entre sus habitantes. Y es que se cree que alrededor del mundo, 900 millones de bicicletas ruedan día con día, con ventajas no solo para las personas sino para el cuidado del medio ambiente indica la nota de una agencia de noticias internacional.

«O caminamos o nos montamos en la bicicleta, no hay gasolina y no podemos parar nuestras vidas», es otra de las expresiones de una de las personas que iban rodando por el centro de la ciudad.

Hay quienes ven esta oportunidad como gran medida para mejorar la salud, mientras que otros no aceptan la situación a pesar de andar en la bicicleta: «Si vemos el lado positivo, nuestra salud puede mejorar mucho con este ejercicio», dijo uno de los ciclistas con cara de optimista que transitaba por la avenida Lara de Barquisimeto.

«Yo no quería usarla porque me parece que es tapar la realidad de la gasolina, los gobernantes deben garantizar la venta y uno decide que usar, aquí estoy obligado a movilizarme en bicicleta», dijo Rafael Anzoátegui

«Lo que necesita la ciudad es concientizarse de que la bicicleta  es un medio de transporte, sostenible, amigable y que no compite con otro medio de transporte», cerró un especialista en urbanismo y movilidad.