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El Manchester City impacta y Haaland abusa: Otro hat-trick fugaz en 26 minutos al Nottingham

El Manchester City somete al Nottingham Forest al dictado de un Haaland de nuevo desencadenado: tres goles en 26 minutos en la primera parte.

Cancelo y Julián Álvarez, que tuvo una maravillosa primera titularidad con dos goles, ampliaron el marcador en la segunda mitad hasta el 6-0 .

Haaland, que ya suma 9 goles en 5 partidos, supera el arranque goleador del Kun Agüero y Mick Quinn, que marcaron 8 en cinco encuentros.

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El Manchester City cautivó en el abuso de Erling Haaland, que, no conforme con asestarle tres en 19 minutos al Crystal Palace, le estampó tres en 26 en la primera parte a un Nottingham Forest a merced de los ‘Sky Blues’, y sobre todo, del noruego, 9 goles ya en 5 partidos de Premier. Otra burla a la adaptación que cualquier otro novato podría reclamar. En la segunda parte, los demás decidieron que también tenían derecho a decir la suya y un tanto de Joao Cancelo y otros dos de Julián Álvarez, maravillosa primera titularidad, doblaron el marcador (6-0). 

Haaland, apenas antes de mirarse el libro de los récords, ya ha firmado el suyo. Sus 9 goles en estas primeras cinco jornadas superan el arranque goleador del Kun Agüero con los ‘citizens’ en la 11/12 y el de Mick Quinn con el Newcastle en la 92/93. Ambos marcaron 8 tantos en las cinco primeras fechas. Y si paró, fue por dictamen de Guardiola, que lo retiró en la segunda parte. 

El noruego tuvo un rato al Nottingham Forest engañado, porque no se había presentado al partido, ninguna intervención, hasta el bofetón: primer balón tocado en el 12′ y gol al convertir el centro de Foden. La proporción de efectividad prosiguió y, 11 minutos más tarde, el segundo. Sí, de un rechace y a portería vacía, pero ahí estaba el muy pillo. Y el niño -porque son sólo 22 años-, ya quiso llevarse a casa el balón antes de que terminara la clase: el tercero en el 38′ en la armonía de cabezazos, definiendo el noruego con la testa tras dos prolongaciones con el ‘coco’. Un gol con la diestra, otra con la izquierda y otro de cabeza para besar el triplete perfecto.

Pero no se puede olvidar que lo individual fue la consecuencia de lo colectivo, la sublimación de una sinfonía más del Manchester City, que hizo de su némesis en la última cita el génesis de su victoria, pues el norte de la victoria lo marcó el balón parado, que amenazó con la derrota ante el Crystal Palace con dos tantos encajados. El proceso del primer tanto de Haaland nació en un córner, en un preciso centro de Foden, que recibió libre en la frontal tras dos movimientos hacia el área de dos jugadores que limpiaron la zona. 

El intelecto táctico ‘citizen’ hipnotizó al Nottingham Forest para que la fuerza de Erling Haaland rematara. Los ‘Tricky Trees’ se entregaron de inicio a los ‘Sky Blues’ con su disposición en 5-3-2. El simple orden natural del City en el campo encadenó a los de Steve Cooper, superados los dos puntas en la primera línea de presión por la primera línea ‘citizen’, con los centrales más Walker. 

Acostado Bernardo Silva en derecha, el rombo que formaron en la medular Rodri con Foden y Gündogan en las alas y Julián Álvarez -primera titularidad-, en la mediapunta abrumaba al tridente central O’Brien-Feuler-Yates y el City se asomaba fácil al área de Henderson. Una agobiante presión en campo contrario fue la que dio lugar el segundo de Haaland y una jugada derivada de un saque de esquina el origen del tercero. A todo esto, Kevin de Bruyne, cumpliendo turno de descanso, se lo miraba desde el banquillo. 

Los propios compañeros sufrían el abuso de Haaland. Como todo lo quería para él, el resto de superdotados parecían muchachos corrientes. Quizá con ganas de hacerse notar porque el noruego había eclipsado en el tercer tanto su divino centro con el exterior con el que nació el 3-0, Cancelo quería hacer ruido. En la reanudación, Bernardo Silva, un regate para aquí, otro para allá, atrajo la mirada de todos hasta que cambió de lado y Cancelo, con un latigazo a la escuadra, hizo otro alarde de su calidad. 

A la noche le quedaba el estreno de otro novato y Julián Álvarez, a pase al espacio de Gündogan, puso el quinto con clase, disparando raso al palo largo. Y el sexto con un zambombazo a la escuadra. Hermoso debut pero el único novato del que se habla es uno rubiacho. Al lado del mastodóntico Haaland, todo es relativo. 

Mundo Deportivo

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