En vísperas de la visita 167 de la Divina Pastora a la ciudad de Barquisimeto, el equipo de Noticias Barquisimeto se trasladó al pueblo de Santa Rosa para conocer de cerca la devoción de sus habitantes por la patrona sentimental de los larenses. En el corazón del pueblo, bajo el imponente Arco de Santa Rosa, encontramos historias de fe y esperanza que se transmiten de generación en generación. Una feligresa, con más de seis décadas de devoción, expresó su alegría al compartir que asiste a la procesión desde los 10 años junto a su abuela: “Para mí, la Virgen es una alegría muy grande; siempre le pido salud y bendiciones para Venezuela”. Los testimonios de milagros atribuidos a la Divina Pastora son innumerables. Una abuelita narró cómo su nieto, tras un grave accidente, se recuperó gracias a sus plegarias. «Ella es muy milagrosa, hace unos años uno de mis nietos tuvo un accidente donde estaba delicado y yo le pedí mucho por él y mejoró es deportista y ahora representa a Venezuela». La devoción por la Divina Pastora trasciende fronteras del estado Lara. Un feligrés proveniente de San Felipe, estado Yaracuy, compartió su primera experiencia en el pueblo de Santa Rosa: «Ella es un simbolo de fe y que nos recuerda a nosotros creer en Dios. siempre la veía por televisión, y dije que algún día iba a estar presente aquí. Da la casualidad que cuando no estaba trabajando le dije a la Divina Pastora, que si conseguía trabajo aquí yo iba a venir; y aquí me encuentro visitándola». Ivonne Peralta, nacida en Santa Rosa, describió el pueblo como un lugar místico donde reina la fe, el amor y la bendición. “Ella es la madre de todos”, aseguró. Además nos cuenta que pocos han soñado con la Divina Pastora, pero quienes tienen la oportunidad de verla en sueños la describen como «una mujer muy hermosa, esa única vez que la soñé me dijo que tengamos mucha confianza que ella no nos abandona». Otra familia, proveniente de Palavecino, destacó el papel maternal de la Divina Pastora: “Ella es la madre de Dios y también la madre de todos, y la madre es lo más grande para nosotros”. «Mi hija Bárbara es un milagro de la virgen» Una de las historias más conmovedoras fue la de una familia que atribuye la vida de su hija a la intervención de la Divina Pastora. Hace 12 años, los médicos les comunicaron que su bebé había fallecido en el vientre. Sin embargo, gracias a sus fervientes plegarias, la niña nació sana. «ella es un milagro, cuando me iban a realizar la cesárea de emergencia me dijeron que ya mi hija estaba muerta, que iban a tratar de salvarme la vida a mí y yo le pedí mucho a la Divina Pastora, y después cuando me dijeron que estaba viva yo no me lo creía, y se la entregué a ella, le dije que no la caminaba pero que todos los años hasta que pudiera la iba a traer de regreso a Santa Rosa, y la vengo a visitar antes que saquen, con mi niña que es su milagro, y si no puedo yo, la traerán sus hermanos», relató la madre de Bárbara que hoy tiene 12 años. El padre de familia destacó que la Divina Pastora es “su vida” y que ha transmitido esta devoción a sus hijos y nietos, «desde que yo tengo uso de razón mis viejos me traían a Santa Rosa, ahora yo tengo que traer a mis hijos y nietos. Los larenses y los barquisimetanos en especial se deben sentir muy orgullosos de tener a nuestra madre aquí, a nuestra Pastora de Almas». Relata que tiene 53 años y de esos años todos ha contado con la Divina Pastora. «Lo que más recuerdo es ese 13 de febrero cuando nació mi hija y le prometí traerla desde la Claret a su casa nuevamente. La devoción siempre la he tenido pero desde hace 12 años, desde mis 4, 5 años que recuerdo siempre ha estado ella presente en mi vida y mi corazón y espero que el día que me toque trascender al infinito al cielo sea ella la que me espere junto a Dios» Estas son solo algunas de las muchas historias que se escucharon en Santa Rosa, todas ellas unidas por un mismo hilo conductor: la fe inquebrantable en la Divina Pastora. Oriana Lorenzo / Noticias Barquisimeto
Devoción y modernización: Evolución de la procesión de la Divina Pastora en Barquisimeto
Han pasado casi 166 años de aquél 14 de enero de 1856, en el cual, los religiosos barquisimetanos de antaño, salieron en procesión con la Divina Pastora en hombros desde Santa Rosa acompañados del padre Macario Yepez para pedirle por el fin del colera, el cual azotaba a los larenses en aquellos tiempos. Un acto de fe, el cual con el pasar de los años, ha crecido, y por supuesto ha sufrido modificaciones en lo que su recorrido respecta, esto, principalmente por el crecimiento demográfico y la expansión territorial de la ciudad crepuscular. El punto de partida siempre ha sido el pueblo de Santa Rosa. Anteriormente, la procesión atravesaba “La recta de Santa Rosa”, hoy conocida como avenida Lara. Desde allí, la virgen continuaba su ruta hasta llegar al sector Cruz Blanca, ahora llamada plaza Macario Yépez, donde se le rendía homenaje, similar al que se realiza anualmente. El recorrido no superaba los cuatro kilómetros, y la imagen era transportada en un «andas» (tablero sostenido por dos barras horizontales que sirve para transportar imágenes, personas o cosas), cubierto para protegerla del polvo. Con el tiempo, la construcción de la ciudad cambió el ritmo de la procesión, las calles del pueblo de Santa Rosa mejoraron, lo que facilitó caminar y mantener un buen ritmo en la procesión. Construcción de la Catedral de Barquisimeto En los años 60, con la construcción de la Catedral de Barquisimeto, el recorrido sufrió otra modificación, el mismo ahora continuaba por la calle Comercio (Actual avenida 20), hasta llegar a la calle 31 para su parada final. La ciudad siguió remodelándose, y dos grandes arterias viales se adaptaron perfectamente para la procesión: la avenida Lara y la avenida Venezuela fueron construidas, el espacio entre sus calles es necesario para albergar la multitud, por lo que su creación cayó como anillo al dedo para la celebración mariana. Con el pasar de los años, la virgen dejó de seguir su antiguo recorrido por la calle Comercio, ahora al llegar a la intersección entre la avenida Lara y la avenida 20, la imagen cruzaba en la avenida Morán, hasta llegar a la avenida Venezuela y seguir su camino hacia la Catedral, donde el pueblo le recibe con las puertas del templo abiertas, esto también fue modificado para hacer su respectiva parada en la plaza Macario Yepez. Modificación especial Corría el año 2006, y se conmemoraban 150 años de la primera procesión, además de 50 años de la coronación canónica de la imagen, por lo cual fue modificado el recorrido de forma temporal, en ese momento, el recorrido llegaba a la plaza Macario Yépez y de ahí se movía por toda la avenida Morán hasta la avenida Libertador, de la Libertador a la avenida Vargas con parada en la redoma de esa arteria vial, y de allí a la avenida Venezuela para culminar en la Catedral. Estas modificaciones, no son solo un ejemplo de cómo ha evolucionado la procesión mariana más grande del planeta, sino también un referente de cómo han ido creciendo y desarrollando las calles Barquisimetanas y sus edificaciones en más de 160 años. Rubén Conde/Noticias Barquisimeto