Ronald Acuña Jr. se prepara para seguir quemando la Liga Nacional con el madero

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Para todos aquellos que esperan ver al venezolano Ronald Acuña Jr. extender la increíble producción que tuvo después del receso del Juego de Estrellas, pues deberían recordar que su paso habría equivalido a 45 jonrones y 33 bases estafadas en un período de 162 juegos.

En la historia de MLB ha habido nueve jugadores diferentes que han logrado tener campañas de 40/30, es decir, 40 cuadrangulares y 30 bases robadas. El poder y la velocidad de Acuña lo convierten en un posible — y quizás para algunos un probable – candidato a unirse a un selecto club integrado por leyendas de la talla de Barry Bonds y Hank Aaron. Pero antes de establecer cualquier expectativa inmediata para la venidera temporada, quizás sería mejor simplemente saborear la oportunidad de observar el progreso del joven fenómeno venezolano hacia potencialmente convertirse en uno de los más grandes de este deporte.

La experiencia de Acuña en la Gran Carpa consiste esencialmente en cuatro meses, dos y medio de los cuales fueron a un nivel excepcional. Aun así, a pesar de lidiar con una primera mitad acortada por el retraso de su debut y una lesión en la rodilla izquierda, Acuña se convirtió en el primer jugador en la historia de Grandes Ligas en disparar al menos 25 vuelacercas con menos de 500 turnos al bate a la edad de 20 años o menos.

“No sé cuál sea el techo de este muchacho”, expresó el inicialista de los Bravos, Freddie Freeman. “Es un chico especial. Será bien divertido verlo jugar. Sólo piensen en la clase de números que hubiese tenido de no haber perdido todo ese mes por una lesión. Será bien divertido verlo jugar día a día. Creo que mientras logre permanecer sano, el cielo será el límite para este chico”.

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