La angustia para una humilde familia comenzó después de las 4:30 de la tarde del martes 16 de mayo, luego de que unos sujetos armados se habrían llevado a uno de sus miembros desde la comunidad de El Ujano, con rumbo desconocido.

Por más esperanzas que guardaban sus familiares de conseguirlo con vida, estás se desvanecieron la mañana de este jueves cuando una amiga observó en el interior de la morgue el cuerpo de Pedro Josué Carrillo Sánchez, de 21 años de edad. El joven habría sido localizado la tarde del miércoles en el kilómetro 20 de la vía Quíbor, estaba totalmente quemado y presentó un disparo en la cabeza.

Raptado

Carrillo Sánchez estaba residenciado en la avenida Hermann Garmendia, en el sector La Porronera, de El Ujano, zona este de la ciudad. El joven desde muy pequeño aprendió el oficio de la herrería de manos de su padre y actualmente trabajaba junto a él.

Sus familiares lo llamaban Bebé, para ellos era muy especial, además de ser el menor de cinco hermanos, su madre explica que a los 8 meses mordió un cable y se electrocutó, situación que hizo que parte de sus neuronas murieran y le ocasionó un autismo leve, según diagnósticos médicos. Dicha condición también le afectó el habla y cuando se expresaba no lo hacia claro, es por ello que algunas personas que le conocían solo de trato, le decían “gago”.

Krislay Peña y Mervil Hernández, amiga y cuñado del joven, explican que muchas personas no sabían la condición que presentaba, pues su aspecto era normal, indican que para donde lo convidaban iba, “se dejaba llevar”.

Su residencia queda cerca de la zona en donde se registran los enfrentamientos casi a diario entre “colectivos” y manifestantes o Guardias Nacionales y manifestantes. Por lo que el joven en varias oportunidades había acudido a las manifestaciones, en una ocasión lo hizo con el grupo del Club Hípico Las Trinitarias, pero las otras veces fue con las personas que se concentran del lado de La Floresta.

Hernández era uno de los que le aconsejaba que se tapara la cara en esas concentraciones que no se dejara ver, pero nunca hizo caso.

Este martes en horas de la tarde Carrillo Sánchez, salió en su bicicleta y se paró por toda la avenida principal de El Ujano, justo frente a Rancho 5A y empezó hablar con un amigo, quien se despidió y se retiró, fue en ese momento que llegó una camioneta a la que describen como una Toyota Merú azul.

Una vez que se estacionó la camioneta el vidrio delantero, que está ubicado del lado derecho fue bajado al menos cinco dedos y desde adentro sacaron un arma de fuego con la que apuntaron al Bebé y lo llamaron; el joven dejo su bicicleta y se acercó al vehículo, lo hicieron montarse en la camioneta, luego de decirle que era uno de los “chavistas”. Testigos que no quisieron identificarse aseguran que Carrillo Sánchez no gritó, tampoco trató de escapar, simplemente abordó la camioneta y se sentó en la parte de adelante. Quien conducía el vehículo dio la vuelta en U y se fueron con rumbo desconocido.

El amigo le avisaron que se habían llevado a Carrillo Sánchez unos sujetos armados y este regresó al lugar, agarró la bicicleta y fue a darle la noticia a su madre.

Su familia de forma desesperada lo buscó por todos lados pero no dieron con él.

Krislay Peña, quien es trabajadora del Hospital Central Antonio María Pineda, era la que estaba más pendiente de los ingresos a diario y a cada momento iba a la morgue, pasaba por los pisos, por emergencia para ver si veía a su amigo y fue precisamente quien observó que el cuerpo en morgue este jueves en la mañana.

La madre del joven no paraba de llorar por la perdida de su muchacho.

“Esto es una guerra política, en la que mucha gente va a morir. Mi hijo nunca había votado y nosotros no pertenecemos a ningún bando, porque si no trabajamos no tenemos que comer”, comentaba entre llantos la madre del joven quien le decía a sus otros parientes que a su “bebé lo habían matado por tonto”.

Dichas expresiones de la madre coincidían con los relatos de los residentes de La Floresta, quienes manifiestan que dichos enfrentamientos en esa zona se han convertido en una guerra personal entre ambos bandos.

Problemas con manifestantes

Una fuente ligada a la investigación y así mismo a la familia relató que el hoy occiso había tenido unos problemas con supuestos manifestantes del Club Hípico Las Trinitarias. Aparentemente uno de los comerciantes del centro comercial La Floresta lo habría buscado para hacer reparaciones en su negocio, le pidieron colocar unas láminas en los vidrios del negocio y evitar que fueran saqueados. Dicho trabajo comenzó hacerlo y en el lugar llegaron presuntos manifestantes reclamando por ello.

“Fueron muchos los insultos y amenazas que recibió el Bebé y sumado a ello el lunes pretendieron quemarle un carro a la familia con bombas molotov”, destacó la fuente.

Aparentemente investigan si este hecho guarde relación con el vehículo que posteriormente fue utilizado para el rapto.

Trascendió por la misma fuente que entre las conversaciones que mantenía Carrillo Sánchez con sus amigos, llegó a decir como funcionarios de la Guardia Nacional surtían a los presuntos colectivos con cohetones, bombas y hasta municiones, pero según sus relatos no solo era la guardia sino en vehículos particulares que llegaban, en su mayoría camionetas últimos modelos, y aseguraba que muchas de esas personas andaban armadas.

Según el sistema policial, Carrillo Sánchez tenía una entrada por robo en su adolescencia, cuando tenía 14 años, tras dejarse llevar por unas personas que habían cometido el delito y lo a mandaron hacer una diligencia en una moto que se habían robado días antes.

Sitio de liberación

Sobre el hallazgo del cuerpo se conoció que el mismo estaba en un terreno baldío por la vía de Quíbor. Fue localizado la tarde del miércoles, presentó un disparo en la cabeza y estaba quemado de los pies a la cabeza.

Aparentemente el sitio sería utilizado para liberar el cadáver y no sería en donde se efectuó la ejecución.

Funcionarios del Eje de Homicidios del Cicpc Lara comenzaron con las investigaciones del caso, están manejando la venganza como el móvil principal, sin embargo no han establecido nada, pues apenas comienzan las indagaciones del hecho.

Los sabuesos se habrían trasladado hasta el sitio donde se produjo el rapto para tratar de reconstruir el hecho y ubicar algunas cámaras que hayan podido captar el momento en que se llevaron al joven en la camioneta y así identificar la misma.

Los uniformados apenas comienzan con la fase de investigación.

Nota y Foto de: El Impulso