Wilgleidys Nohemy Álvarez Barreto, de 30 años de edad, madre de dos niños un varón de 12 años y una hembra de 6 años, fue baleada a las 8 de la mañana del lunes en la calle 2 con trasversal 1 y 2 del sector El Alambique de Barrio Unión y falleció la madrugada de este miércoles.

La dama fue ingresada a la emergencia, por su esposo Deibis Asdrúbal Chirinos Arrieche, quien indicó a los funcionarios policiales que fue herida en una parada en el sector El Alambique de la parroquia Unión, tras negarse a entregar sus pertenencias. A este hombre también lo acompañaba su hijo, lo que los uniformados desconocían es que él era el propio agresor.

Minutos después llegaron familiares de la joven quienes conocieron del hecho y tras reclamarle al hombre; este se fue sin dejar rastro, desde ese día desconocen su paradero.

El secreto se mantuvo dentro de la familia, pero el silencio acabó una vez que la Licenciada en Enfermería murió. Había recibido un disparo en el abdomen y otro en la región bucal.

Según cuenta un familiar que no quiso identificarse, está pareja tenía 15 años de unión, residían en Carorita y fruto de esa relación eran sus dos niños. Siempre fue un hombre agresivo, sabían que manejaba armas y a pesar de que Álvarez Barreto era una profesional, la familia de la joven le aconsejaba que lo dejara pero ella no lo hacía, le tenía mucho temor.

Relata el familiar, que la joven se había cansado de su pareja y desde hace unos meses el hombre padecía celos enfermizos. La dama había expresado a sus padres que ya no lo quería y lo dejaría.

Desde hace un mes aproximadamente, las amenazas por parte de este hombre se intensificaron, describen que aproximadamente hace 20 días estaban en una pieza que habían construido en la misma casa de los padres de la joven y éste la amarró, la sacó desnuda y ella gritó que le estaba pegando. La familia intervino y evitó que algo más pasara, pero fue ese día que la amenazó delante de todos, le dijo que la “mataría”.

Prosiguiendo el relato, el familiar cuenta que este lunes la enfermera había estado de guardia. “La recibió a las 7 de la noche del domingo, cuando ella sabía que iba a pasar la noche fuera de su casa, los niños los dejaba con sus padres. Entregó a las 7 de la mañana del lunes y se vino a la casa.

Los niños estaban viendo televisión, su hermana dormida y la tía no se encontraba en la vivienda, al igual que sus padres”, explica el familiar. A quien sí encontró en la vivienda fue a Álvarez Barreto, su pareja quien había llegado alrededor de las 6:30 de la mañana de ese lunes, para esperarla.

Nadie vio, pero al parecer la metió al cuarto y fue allí que le disparó, cuando el niño más grande escuchó la detonación salió, comenta un vecino. Chirinos Arrieche, la tomó en sus brazos salió de la casa y se sentó en la acera. Explicó a la tía de la joven, quien recién llegaba, que ella se había disparado, fue en ese instante que vecinos se acercaron y la auxiliaron.

Aparentemente un revólver fue lo que usó este hombre para cometer el homicidio.

“Si yo hibiera sabido que me la iba a matar, el mismo día que la amarró, hubiera echo algo”, dijo entre dientes un hombre que no paraba de llorar en las afueras de la morgue.

“No voy a ver más a mi hija. Yo siempre la acompañaba a la parada y le echaba la bendición”, expresaba entre familiares su madre.

Trascendió que la joven era la mayor de dos hermanas.

Nunca la familia, ni la víctima fatal se atrevió a colocar una denuncia contra este hombre, quien mantenía amenazada a la joven enfermera. Le decía: “que si ella se atrevía a dejarlo mataría a sus hijos o le haría algo a su familia”, amenaza que finalmente materializó.

Chirinos Arrieche presunto asesino de la enfermera, se encuentra prófugo de la justicia, este hombre tiene antecedentes por el delito de robo de vehículos y porte ilícito de arma de fuego del 2002.

Nota de: El Impulso