El venezolano Pablo Sandoval quiere que su hijo pueda recordarlo como pelotero de las Grandes Ligas.

“Quiero ser capaz de jugar ocho años más, para que mi hijo, cuando esté un poco más grande, pueda ver a su papá”, comentó el antesalista de los Medias Rojas de Boston.

Pablo Sandoval afirmó no sentirse orgulloso del pelotero en el que se convirtió los últimos dos años e insiste en que está listo para aprovechar al máximo la segunda oportunidad que está a punto de recibir de los Medias Rojas de Boston.

Sandoval demuestra que se ‘mató trabajando’

El venezolano se adelantó un poco más de una semana a los entrenamientos de los Medias Rojas, y se le vio con mucho menos peso que la temporada pasada en que se operó el hombro.

El “Kung Fu Panda”, dos veces elegido al Juego de Estrellas cuando militaba en San Francisco, se incorporó a los Medias Rojas antes de la campaña de 2015. Desde entonces, su carrera ha transcurrido con más pena que gloria.

Ahora ha perdido peso y promete “recomenzar” su trayectoria en el béisbol.

Padeció problemas de espalda y hombro, y surgieron críticas a su condición física y peso. De manera evidentemente generosa, los Medias Rojas informaron la campaña pasada que el venezolano pesaba 255 libras (115 kilogramos).

“Hay ahora una mayor percepción de que quiere reivindicarse tras lo ocurrido en los dos años anteriores”, aseveró el manager de Boston, John Farrell.

Aunque no precisó cuántos kilos ha perdido, Sandoval lució notablemente más esbelto el jueves, cuando llegó a los campamentos de pretemporada, en comparación con su figura del año pasado. Afirma que el adelgazamiento ha sido posible por un programa definido de manera conjunta entre sus entrenadores personales y el club.

 

Sandoval competirá con el utility Brock Holt, así como con Josh Rutledge, Matt Domínguez y Mike Olt.

“Él está muy motivado y no ha perdido el talento”, destacó el piloto. “Así que al menos los ingredientes están ahí para que vuelva a ser un jugador productivo”.

Información de ESPN